Comprar lomo ibérico online en Mundibérico
El lomo ibérico es uno de los productos más apreciados dentro del mundo de los embutidos: un corte limpio, sin excesos de grasa, con textura firme y un sabor que funciona igual de bien en una tabla de aperitivo que en un regalo, la caña de lomo siempre es bienvenida en la mesa. En mundibérico ponemos a tu disposición una completa selección de lomos de altísima calidad que puedes adquirir online y disfrutar en tiempo récord.
¿Qué es exactamente la caña de lomo ibérica?
La caña de lomo ibérica es un embutido tradicional elaborado a partir de la parte muscular del cerdo ibérico ubicada junto al espinazo, por debajo de las costillas. De forma alargada y cilíndrica, se trata de una carne muy magra, con poca grasa infiltrada.
A diferencia de lo que a veces se cree, no se embucha toda la pieza entera (que va desde la cabeza hasta el final de la espalda), sino que se trocea en partes más pequeñas. Esto garantiza un secado homogéneo, un buen desarrollo del sabor y una textura firme pero agradable al corte.
La caña de lomo se caracteriza, ante todo, por su elaboración artesanal, que se basa en su adobo con especias, el embuchado en tripa natural de cerdo (de ahí que también se conozca como lomo embuchado ibérico) y curación prolongada en condiciones controladas de temperatura y humedad.
¿De dónde procede el lomo ibérico?
El lomo ibérico procede de cerdos de raza ibérica, una especie autóctona de la península ibérica, criados principalmente en las dehesas de Extremadura y Portugal. Su alimentación, basada en bellotas durante la montanera (otoño e invierno), hierbas y recursos naturales, es clave para la calidad y el sabor distintivo de su carne.
Ese origen marcado por la dehesa, la raza y el manejo tradicional es lo que convierte al lomo ibérico en un producto único, no replicable en otros sistemas de producción industrial.
Tipos de lomos ibéricos según la norma de calidad
La Norma de Calidad del Ibérico establece tres categorías principales según la alimentación y el manejo del cerdo:
Lomo ibérico de bellota
Proviene de cerdos alimentados exclusivamente con bellotas, hierbas y otros recursos naturales de la dehesa, sin pienso complementario. Es la opción más premium: sabor profundo, persistente, con aroma muy fino y grasa infiltrada que aporta jugosidad.
Lomo ibérico de cebo de campo
El cerdo ha sido alimentado con bellotas y recursos naturales de la dehesa, pero complementado con piensos de cereales y leguminosas.
Lomo ibérico de cebo
Procedente de cerdos alimentados con piensos a base de cereales y leguminosas en explotaciones controladas. Es el más versátil y equilibrado: sabor agradable y textura firme, apta para todos los paladares
Lomos fuera de norma
Son piezas que, sin cumplir con toda la catalogación oficial (por ejemplo, no etiquetadas como bellota), ofrecen perfiles de curación y sabor muy tradicionales. Ideales para descubrir matices auténticos a un precio a menudo más ajustado.
Clasificación normativa por pureza racial
Además de la alimentación, la genética determina la calidad y el precio. Según la Norma de Calidad, las denominaciones permitidas son:
- 100% ibérico: cerdos con pureza genética total y progenitores inscritos en libros genealógicos.
- 75% ibérico: cruce entre hembra 100% ibérica y macho 50% ibérico.
- 50% ibérico: cruce entre hembra 100% ibérica y macho 100% duroc.
¿Cómo se elabora el lomo ibérico?
El proceso de elaboración del lomo ibérico comienza con la selección y limpieza de la pieza, retirando toda la grasa exterior. A continuación, se somete a un reposo inicial de 24 horas a una temperatura que oscila entre 0 y 21 °C. Luego viene la salazón: la carne se macera en sal durante dos días a 6 °C, aunque el tiempo puede ajustarse según el tamaño de la pieza. Tras este periodo, se realiza un lavado con agua fría, se seca y se cuelga durante un par de días para su oreo.
El siguiente paso es el adobo, con una mezcla de pimentón, sal, orégano y una pizca de ajo —aunque no existe una receta única, ya que varía según cada productor— y se deja reposar sobre la carne colgada durante 48 horas más. Después se procede a su embuchado, esto es: la carne se introduce en tripa natural de cerdo, se ata firmemente y se cuelga en un secadero a 18 °C durante dos días.
Finalmente, tiene lugar la curación final en un secadero más frío, a entre 12 y 15 °C, durante uno o dos meses. En total, todo el proceso puede alargarse unos cinco meses, tiempo necesario para que la pieza logre esa tonalidad rojiza-rosada, la textura firme y el sabor suave y característico del buen lomo ibérico.
¿Cómo se debe conservar correctamente un lomo ibérico?
Para conservar correctamente el lomo ibérico, así como otros productos ibéricos, es fundamental tener en cuenta su presentación. Las piezas enteras de lomo ibérico deben guardarse en un lugar fresco y seco, con una temperatura ideal de entre 10 y 18 °C.
En cambio, los productos loncheados requieren refrigeración, manteniéndose entre 0 y 5 °C; una vez abiertos, es recomendable consumirlos en un plazo máximo de 7 días para garantizar sus mejores cualidades. En cualquier caso, el envasado al vacío se presenta como el mejor aliado para preservar el aroma, la textura y el sabor del producto, especialmente si se va a almacenar durante varias semanas.